EVANGELIZACIÓN

Desde su llegada en 1978, la presencia de labor misionera scalabriniana en Cúcuta fue cada vez más necesaria, debido a la llegada masiva de deportados y personas en condiciones humanitarias vulnerables que venía en aumento.

Los misioneros solicitaron a la Diócesis la asignación de una parroquia. Había dos opciones, una en el barrio Belén y otra en Ospina Pérez perteneciente a la parroquia María Reina, siendo esta última la escogida para comenzar los trabajos respectivos.

Hacia 1986 el P. Roberto Maestrelli, tras años de labor misionera en Toronto (Canadá), decide trasladarse a Cúcuta. Calurosa, extraña y totalmente desconocida para él. La energía eléctrica, el transporte público, la falta de agua potable parecían servicios inaccesibles en el sector al que recién llegaba. Bajo estas condiciones adversas el Padre Maestrelli dio inicio a su labor. Sin casa cural tuvo que ingeniárselas y conformar un grupo de jóvenes catequistas que junto a él trascendieron en la evangelización.

Siguieron el Parroco Hernando Mendoza y Padre Francesco Bortignon, 

Lo que inició como una modesta solicitud pastoral dio como resultado satisfactorios frutos: 3 iglesias en torno a la Parroquia Nuestra Señora de Los Dolores, un amplio grupo de catequistas. La cual se administró con una nutrida feligresía hasta el año 2020.    

En el año 2020 el Padre Felimón Rodríguez Sixtos llega a la misión como párroco y administrador de la misión; para finales del año 2020 se entregó a la Diocesis de Cúcuta las 3 iglesias y se dio paso a la conformación de la nueva parroquia no territorial Scalabriniana, Parroquia Personal Para los Migrantes. 

Iglesia Scalabriniana: 

  • Parroquia Personal Para los Migrantes, Santa María Madre de los Migrantes.